Aumentar la productividad, procrastinar menos, ser más eficiente, organizar mejor el tiempo, leer más, hacer (más) deporte… seguro que todos estos propósitos te resultan familiares y han formado parte de tu lista de deseos para septiembre o enero en más de una ocasión. Sin embargo, la mayoría de la gente suele desistir con el paso de los días, por desgracia. Por eso, quiero contarte algunos consejos para aumentar tu productividad que a mí me han resultado útiles.
Cómo aumenté mi productividad
Hasta hace menos de un año, me encontraba en una situación un tanto angustiosa. No tenía tiempo libre entre semana y esa sensación de ansiedad me provocó que durante los fines de semana fuese incapaz de descansar y me adentré en un bucle nada positivo. Por eso, hace solo unos meses empecé a reorganizar mi vida para conseguir compaginar la vida personal, la profesional y la consecución de mis propias metas. No es fácil y hay días que todo se hace más difícil y las rutinas se vuelven imposibles de cumplir. Pero, hay una serie de trucos o consejos que a mí me han ayudado.
Consejos para aumentar tu productividad
Organizarme las tareas pendientes
No sé cuál es tu profesión, pero en mi caso soy redactora freelance y esto hace que cada semana tenga un volumen de trabajo diferente. Por eso, los viernes por la tarde o los lunes por la mañana trato de organizarme los siguientes cinco días.
Sea cual sea tu profesión, te recomiendo que compres una agenda y apuntes todo lo que tienes y quieres hacer durante la próxima semana. Esto te ayudará a mejorar tu organización y a centrarte en las tareas pendientes de ese día.
Día a día
Una vez que te has organizado las tareas, lo que mejor me funcionó es ir día a día. Hacer todas las cosas que tenía pendientes de ese día y no procrastinar o dejarme algo pendiente para la próxima jornada. Esto me ayudó no solo a ser más productiva, sino a enfocarme en el volumen de trabajo de ese día y no agobiarme por el conjunto.
Si piensas tengo que escribir 20 artículos esta semana puede sonar excesivo y esto, a su vez, puede generarte agobio y hacer que seas menos productivo. Sin embargo, si te enfocas en lo que tienes pendiente para ese día parece más asequible. Siempre suena mejor, tengo que escribir 4 artículos hoy y mandar 10 correos.
Crea un horario
Este es un consejo que puedes leer en mil sitios. Yo no te voy a decir que te levantes a las 5 de la mañana porque cada uno tenemos un horario diferente. Pero, organizarme el día por horas, también me ayudó a ser más productiva.
Por ejemplo, en mi caso, dedico las tres primeras horas de la mañana a hacer la tarea que más volumen de trabajo me demanda. Después, en función del día, destino las siguientes horas a cada una de mis colaboraciones. Al final, aumentar tu productividad pasa por organizarte previamente los días y las horas y tratar de cumplirlo, al menos, al 90%.
Tómate descansos y días libres
Puede sonar contradictorio y, seguramente, lo que hayas escuchado por ahí es “trabaja más y más duro para ser más productivo”. Bueno, no estoy del todo de acuerdo. Al menos a mí, lo que más me ayuda es saber parar. En el caso de trabajos que demandan creatividad o concentración, si quieres más de tu cerebro, le tienes que dejar descansar. Así que, para aumentar tu productividad, y también para mejorar tu espalda (si trabajas sentado), te recomiendo levantarte y caminar durante cinco minutos cada hora. Ve al baño, a por agua o simplemente levántate y camina.
Si es bueno tomarse pequeños descansos durante la jornada laboral, también es necesario tomarse descansos del trabajo. Ser un adicto al trabajo no es bueno y el estrés y la ansiedad empiezan a ser una pandemia. Por eso, trata de parar todo lo que puedas. Sobre todo, a los freelances. Quizá es mejor trabajar más horas durante tres semanas, a cambio de tener cuatro o cinco días libres durante la siguiente semana.
Cierra el ordenador y desconecta
Insisto en que no hagas caso a los coach baratos de internet. Aumentar la productividad no pasa por estar más horas frente al ordenador, sino hacer que estas sean efectivas. Para lograrlo, basta con no quemarte y saber parar. Aunque no hayas cumplido con todo lo que tenías pendiente para ese día, trata de ponerte una hora de cierre. Apaga el ordenador y desconecta.
https://platform.twitter.com/widgets.js¿La mejor clave de la productividad?
— Virginio Gallardo (@virginiog) March 7, 2024
El descanso
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Voy a ir con otro tópico, pero algo tendrá el agua cuando la bendicen. El deporte puede convertirse en tu mejor amigo. No se trata de ser un gymbro, sino de mejorar tu bienestar. Hacer yoga puede mejorar tu espalda, caminar durante media hora al día te puede servir para desconectar o, simplemente, meterte una hora en el gimnasio después de trabajar.
Ponte metas a corto plazo
Muchas veces nos planteamos grandes objetivos, y está bien, pero pueden resultarnos lejanos e inabarcables. Por eso, para llegar a la meta final, podemos ponernos pequeñas metas en el corto plazo. Por ejemplo, en mi caso, una meta fue establecerme horarios y cumplirlos. Antes me levantaba a horas aleatorias y terminaba a horas aleatorias, ahora trato de despertarme y terminar siempre a la misma hora. Objetivo cumplido.
Al final, la base de todo puede pasar por organizarse previamente y tratar de cumplirlo. No voy a descubrir la pólvora.
Otra meta a corto plazo que me plantee fue hacer deporte entre cuatro y cinco veces por semana. Antes me parecía inasumible. Después de organizarme los horarios y ser estricta con ellos, lo he podido conseguir. Eh, pero no pasa nada si una semana por cualquier situación, no puedes hacerlo o solo lo puedes hacer dos días.
El truco final… ¡rutina y disciplina!
El resultado final de todos estos consejos que he aplicado me ha servido para crear una rutina que me hace estar más tranquila y menos estresada. En el caso de los freelance, autónomos y gente que trabaja en casa, muchas veces conseguir esto puede resultar muy complicado. Pero, es tremendamente efectivo.
Cuando creas la rutina es más fácil, por propia inercia, repetir lo que haces todos los días y esto da lugar a la disciplina o te ayuda a serlo más.


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